Cuando empezaste tu proyecto de emprendimiento seguro que ya sabías que sería un viaje apasionante, lleno de desafíos y oportunidades. El camino es complejo porque intervienen gran cantidad de elementos y muchos se escapan a nuestro control. Por esta razón, siempre va a existir cierta inseguridad con la que tenemos que aprender a convivir para lograr nuestros objetivos. Vamos a ver cómo la resiliencia, nos ayuda a superar esas dificultades, y por lo tanto nos acerca al éxito.
Audio: Mentalidad emprendedora y cómo la resiliencia te acerca al éxito
Entre esos elementos que nos vienen a la mente cuando pensamos en emprendimiento y autoempleo están por ejemplo: la pasión, la libertad, el aprendizaje constante, la planificación, la ejecución, la necesidad de medir resultados,... entre otros. Pero si hay un elemento que está íntimamente ligado al proceso de emprendimiento es la incertidumbre, y por lo tanto el riesgo.
¿Qué significa tener una mentalidad emprendedora?
Seguro que si analizas tu propia experiencia, tendrás más que claro que una mentalidad emprendedora implica una forma de pensar y actuar caracterizada por: innovar, ser creativos, estar en constante aprendizaje, buscar oportunidades y afrontar desafíos. Para tener ÉXITO como emprendedor es importante tener una mente abierta, estar dispuesto a experimentar y adaptarse rápidamente a los cambios del mercado.
Por lo tanto, dentro de las características que definen una mentalidad emprendedora hay muchas que tienen como nexo común cierto nivel de riesgo. Esto debemos aceptarlo de manera natural, como parte del proceso de emprendimiento.
Y cuando asumimos riesgos, aunque intentemos que sea de forma controlada, tenemos que estar dispuestos a que las cosas no salgan bien a la primera, ni a la segunda,... tenemos que estar dispuestos a “fracasar” . Y es precisamente cuando nos asalta esa sensación de “fracaso” cuando no podemos perder el foco y debemos actuar con resiliencia para redirigir de nuevo nuestros pasos por el camino hacia el éxito, incluso cambiar de camino si fuera necesario para llegar a nuestro destino.
¡Y no pasa nada!, sencillamente es otra etapa del viaje.
¿Qué es la resiliencia y cómo te ayuda a tener éxito?
La resiliencia es la capacidad de una persona para recuperarse y adaptarse positivamente ante situaciones adversas. Implica la habilidad de mantener una actitud positiva, gestionar el estrés y aprender de los fracasos
Resiliencia = el día a día de un emprendedor (aunque ni siquiera sabíamos que se llamaba así)
Y ahora llega lo interesante: aunque esta habilidad, puede estar más presente de manera innata en algunos de nosotros, lo cierto es que todos la podemos desarrollar y fortalecer precisamente para que nos resulte más sencillo y natural implementarla cada día.
A continuación voy compartir una serie de actitudes prácticas que te pueden ayudar a fortalecer esa resiliencia ahora que tienes claro que es imprescindible para conseguir tus objetivos :
- Busca un grupo de apoyo donde construir relaciones de calidad.
- Ponte metas personales y profesionales que te hagan ilusión y te motiven
- No olvides nunca lo que ya has conseguido en el pasado
- Aprende de los que han conseguido metas como las que tú quieres lograr.
- Convierte el problema en un reto al que buscar una solución.
- Descubre y aprovecha esa oportunidad de aprendizaje.
- Acepta que el cambio es parte de la vida, y suelta lo que no te deja avanzar.
Tu resiliencia desempeña un papel crucial para potenciar tu mentalidad emprendedora, porque te permite afrontar esos “fracasos” que van a ir llegando sí o sí en tu camino de emprendimiento, sin que caigas en el desánimo y por supuesto sin desistir de tu proyecto, y no solo eso… también te ayuda a ver algo positivo en esa situación porque te hace consciente de que puedes convertir ese “fracaso” en una buena oportunidad.
Al desarrollar la resiliencia, puedes gestionar de manera más efectiva las dificultades que van surgiendo en el camino hacia tu objetivo, lo que te acerca al ÉXITO porque te ayuda a superar obstáculos, a mantenerte enfocado y aprender de las dificultades a lo largo del camino.

¿Sabes identificar cuando no estás actuando con resiliencia?
Ahora ya tienes más claro qué es la resiliencia seguro que has sido capaz de identificar varias situaciones a lo largo de tu camino de emprendimiento en los que has aplicado esa actitud con resultado positivo y has superado la prueba con ÉXITO.
Pero a veces cuesta más identificar esas otras situaciones en las que sabes que algo no funciona pero te bloqueas y no consigues aplicar el aprendizaje que ese “fracaso” te está poniendo en bandeja.
Te voy a poner dos ejemplos muy básicos sobre temas que conozco, para ayudarte a entender mejor cómo tienes que revisar tu proyecto e identificar esas pequeñas cosas que no están funcionado (“fracasos”), y que pueden ser el detonante para el cambio:
1. Llevas años en la misma red social, inviertes mucho tiempo en crear contenido y en interactuar con tus seguidores pero no llegas a ver que esto se materialice en ventas, que es tu objetivo final.
Desde luego está claro que esto no está funcionando, y tienes que probar otras opciones. Si quieres que el resultado sea diferente, no puedes seguir haciendo lo mismo. Tienes que ser resiliente, que esta experiencia te sirva de aprendizaje para ver qué no funciona y buscar soluciones. Quizás ha llegado el momento de saltar a otras redes sociales que te acerquen a tu cliente ideal y te ayuden a conseguir ventas. Puede que esa red social sea Pinterest, que es mi preferida… pero también puede que no, dependerá de muchos factores (tipo de producto, cliente ideal,...).
2.Hace un tiempo encargaste el diseño de tu página web, y estabas muy satisfecho con el resultado, porque quedó muy bonita, y con todo el contenido que querías incluir, pero la verdad es que no tienes apenas visitas y prácticamente ninguna de tus ventas llega directamente desde la web.
Pues igual que en el caso anterior, aquí también hay que tomar decisiones y hacer cambios. Por mucho que la web sea bonita, que en su momento fuese una inversión de dinero importante,... lo que está claro es que no está cumpliendo su función y hay que actuar. No pasa nada, tienes una experiencia previa que es tu aprendizaje para comprender qué es lo que no está funcionando y eso ya es muy interesante. Puede que el cambio tenga que ver con acciones que lleven más tráfico o con rediseñar el contenido para que convierta mejor, igual que en el caso anterior depende de muchos factores.
Si te identificas con alguna de estas situaciones o al verlas has detectado algunas similares de las que no eras consciente y quieres que te ayude a convertir ese problema en un reto y a encontrar una buena solución:
¿Nos escuchamos?



