En la web de Mirasierra Living no hay ni una casa real a la venta. Ni un listado, ni un buscador, ni una ficha, ni un precio. Porque es más que una inmobiliaria.
Lo que sí hay es una sección, "nuestra oferta de propiedades", que existe solo para explicar por qué no vas a encontrar ninguna. En cualquier otra web del sector esa sección sería el noventa por ciento del sitio. Y no es un olvido ni una web a medias: es la esencia de Mirasierra Living.
Lo que ofrecen no son solo casas
Mirasierra Living son Blanca y Laura, y trabajan solo en la zona de Madrid en la que viven. Allí crecieron, allí estudiaron y allí han formado sus familias. No vienen del sector inmobiliario, y lo dicen en su web claramente.
Hay una frase suya que lo define: son el puente entre quienes dejan Mirasierra y quienes llegan.


Y para entender por qué su web no enseña casas hay que empezar por ahí: lo que ofrecen no son solo casas.
Para quien vende, esto no es una operación inmobiliaria. Vender la casa en la que has criado a tus hijos es una etapa importante en la vida. Y se agradece que se trate como tal: con discreción y con cercanía.
No quieres que venga a verla quien solo tiene curiosidad por conocer cómo es por dentro. Ni que las fotos del sitio donde has vivido tantos años se queden meses colgadas en internet, a la vista de cualquiera.
Lo que quieres es contárselo a alguien de confianza. Que conozca tu casa, que conozca la zona, y que te traiga solo a quien de verdad puede encajar en ella.
Al otro lado está quien se plantea mudarse. Y cuando buscas dónde vivir, lo que necesitas saber no cabe en la ficha de una casa: qué colegios hay y cómo se accede a ellos, dónde se hace la compra, qué centro médico te queda cerca, si puedes llegar al centro sin coche, cómo es la zona un día cualquiera por la tarde o por la noche.
No necesitas un listado. Necesitas a alguien que cruce lo que hay disponible con lo que tu familia necesita.
Así que un buscador de inmuebles no sólo habría sobrado: habría roto el negocio por los dos lados. Al que se va le habría dicho "aquí publicamos casas", que es justo de lo que huye. Y al que llega, "elige tú de esta lista", cuando lo que se le ofrece es exactamente lo contrario.
Todo esto estaba especificado desde que empezamos a hablar. El encargo pedía, con estas palabras, una web sin enfoque de portal, sin fichas y sin precios.
Lo difícil era otra cosa.
Si no enseñas producto, tienes que demostrar criterio
Muchas veces, en este trabajo, lo complicado es encontrar qué diferencia a un cliente de los otros que hacen lo mismo. Aquí no. Eso lo tuve claro desde el primer día. Lo difícil era transmitirlo.
Y el criterio se demuestra contándolo. Eso fue lo importante del proyecto: conseguir transmitir por qué vender o comprar con Blanca y Laura no se parece en nada a hacerlo con cualquier otra agencia.
Porque la diferencia es real, y es difícil ponerla en palabras sin sonar a folleto publicitario. No es solo que conozcan la zona: eso lo dice todo el mundo. Es que conocen a las familias que viven allí, y han vivido el barrio ellas mismas, en etapas distintas de la vida. Saben lo que Mirasierra puede ofrecerle a una familia con niños, y lo que puede ofrecerle a alguien que ya no necesita una casa grande. Porque lo han visto de cerca.
Y por eso su trabajo tampoco se acaba en la casa: los colegios, los clubes, cómo hacer una reforma, cómo conocer a otras familias. Nada de eso cabe en una ficha de inmueble.
Eso era lo que había que trasladar. Lo demás solo tenía que acompañarlo.
Cómo se escribió
De cómo se escribió quiero contar una cosa, porque no siempre se hace así. De ahí que diga que cada proyecto es único: lo importante es ser flexible y adaptarse a lo que cada cliente necesita.
Les pasé una primera propuesta: un texto ya escrito, poniendo en palabras lo que yo creía que había detrás de lo que me habían contado. Y sobre eso ellas fueron cambiando, modificando y ajustando, hasta que el texto fue suyo de verdad.
Funciona mejor que pedirle a alguien que escriba su propia web desde cero. Es más fácil corregir que empezar en blanco. Y por el camino se ve enseguida qué parte no habías entendido del todo.
Cuatro páginas que acabaron siendo una
La propuesta inicial eran cuatro páginas, pero la web acabó siendo una sola.
Y no se quedó en una por ahorrar, ni porque hubiera poco que contar. Fue una conclusión a la que llegamos trabajando: para recoger todo lo que había que decir y para decirlo bien, una sola página bien construida bastaba.
En ningún momento nos pareció una web pequeña. Tiene dentro todo lo que tiene que tener.
Creo que de aquí se saca algo que sirve para cualquier sector.
"Una web no se mide por lo que enseña. A veces lo que mejor te define es lo que decides no poner"
Y entonces el trabajo no consiste en llenar, sino en explicar esa ausencia tan bien que se entienda como lo que es.
Una ventaja, no una carencia.

